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jueves, 18 de diciembre de 2025

PASA EL TIEMPO- POESIA.

 Pasa el tiempo,

Poco a poco, lentamente,

A veces sin darte cuenta,

Y ya se ha ido.

 

Pasa el tiempo,

El espíritu se serena,

La calma vuelve a su sitio,

Tú vas respirando poco a poco.

 

Pasa el tiempo,

Todo vuelve a su lugar,

Aunque parezca mentira,

Pese a tu soledad.

 

Pasa el tiempo,

Ves una luz,

Al final de un túnel,

Muy largo,

Y con muchos recovecos.

 

Es tu esperanza,

Que no se ha perdido. 

 

O.D.C.

jueves, 11 de diciembre de 2025

BRISA DE VERANO

 

Brisa de verano,

Sofocante de antemano,

Bochorno infernal,

No puedo respirar.

 

Pásame un refresco,

Necesito de algo fresco,

Como siga así,

Me voy a deshidratar.

 

Mira que fresquita,

Baila esa morenita,

Todo te quiere enseñar,

Y tú lo mirarás.

 

Lánzale un beso,

Baila sin desenfreno,

Brisa de verano,

El as está en tu mano. 

 

O.D,C.

 

jueves, 4 de diciembre de 2025

DERROTA

 Sufro llorando, el error perdido.

Y anima el tibio desengaño

no remediando el bien nuestro daño

que nunca llegue el ciego olvido.

Llegó y apresuró la triste pena,

tiembla el pecho triste y aterido.

Si huyo en la red y caigo rendido

pero el libre amor me vio en condena.

No merezco la culpa de mi suerte.

Fue el nudo hermoso y placentero

en la triste risa un sí quiero,

postrera ya se anuncia mi muerte.

Desampara el horror y el miedo.

La paz me niega el mar embravecido.

Mas quiero y absorto remar no puedo.

Arquero perdido en los bordes de mi reino,

sonrisa inadvertido, mirada de misterio,

calidez en el alma y llameante el cuerpo.

¡ Qué me atrapen las redes sedosas de tus dedos!

y me sienta sirena de espuma ,sal y arena,

en las olas salvajes, que elevas con tu aliento.

Brindaré con tus labios en infinito beso,

y tu purpúrea boca no seguirá mintiendo

¿Qué me ocultan tus ojos que adivinar no puedo?

Citas desconcertantes de placeres terrenos.

De luces apagadas, de rosas impregnadas

de aroma exquisito que perfuma el recuerdo.

Mi corazón de pena se encuentra prisionero

y busca tu silueta por el mar y la tierra,

se desboca en los aires y se cree cometa

en el cielo acolchado de tus mullidos sueños.

Cuando caiga la tarde seremos enemigos

bebiendo sin paladar el vino de la derrota.


JOSÉ CARLOS RINCÓN SANCHO.

jueves, 27 de noviembre de 2025

CONOCIDA /YUNQUE

 Conocida de vista, callejera,

con libros de poema bajo el brazo,

que trazas al pasar itinerarios

del encuentro fugaz, diaria huella.

Conocida de nadie, forastera,

transeúnte de puentes y de barrios,

jinete leve a lomos del asfalto

con mochila de citas sin espera.

Conocida de paso, caminera,

que haces noche en mis ojos sedentarios

cuando llegas cansada a mi ladera.

Cómo me duele el gesto hospitalario

cuando vuelves a cruzarte en las aceras

y estás a las afueras de mis manos.

Acreces a mi lado si te miro

cada vez que el azar llegas de lejos.

Acaso tus perfiles con empeño

de que te quedes ya para el olvido.

Rebaños de miradas han pacido

tu espesura de sol y de deseo

sin poder apagar el lento fuego,

la sed de inundación de desvarío.

La huella de tu ausencia he aprendido

cada vez que te trae la costumbre

y habitas en mi viento tu respiro.

Te encuentro en el desván de los latidos

y sólo se de ti que a veces pasas

por la tierra de nadie de mis ojos



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YUNQUE

Hay en mi acento un yunque dolorido,

nombre que no te sé, nombre callado.

Como tu decías te he llamado.

Nombre de ayer, a corazón batido.

Hoy es una mentira que te han dado,

para llamar a tu vida vacío

de tu nombre final deshabitado.

Recuerdas la ilusión desesperada,

las palabras antiguas y los días.

Atardecer de ausencia inaugurada,

de soledad cabal a la medida.

Inexistente, dulce, referida,

familiar cita invitada,,

que llega cuando el sueño finaliza,

parecida tal vez o adivinada.

Amor no engrandece mi memoria.

Y en su esperanza eterna me consumo

del incendio sólo queda el humo.

Los besos y los versos son historia.

La luz refulge intermitente.

Cuántas flechas disparas al herido

que ausente mira al dulce olvido,

de la mujer hallada en la fuente.

Volved la voz serena a quien os ama.

La huella de la nieve derretida.

Venus desfallece con voz vencida.

Y Marte arroja el escudo y clama.

Viento cruel de alas derretidas.

Entonces cobrará muertes por vidas.

JOSÉ CARLOS RINCÓN SANCHO