
Palmeras, bollos, rellenos de crema, todos ellos presentan además de un buen número de calorías, grasas vegetales y grasas hidrogenadas. Este tipo de grasa se emplea con frecuencia en la elaboración de productos como aperitivos salados (palomitas, patatas fritas...), productos precocinados (empanadillas, croquetas, canelones, pizza...), galletas y bollería industrial.
Los fabricantes emplean grasa hidrogenada por su bajo coste y porque los productos elaborados con ellos pueden permanecer durante más tiempo en las estanterías de los supermercados, ya que tardan mucho más enraciarse. el gran aporte calórico y su abundante grasa, buena parte de ella saturada, hacen que el consumo frecuente de magdalenas, sobaos, croasanes, no sean saludables.
MAG