Para mí estas vacaciones no han sido especialmente alegres,
pues desde que las cogí en agosto me he quedado aquí en Zaragoza.

Después las semanas siguientes fui a mi piscina que esta a
las afueras de Zaragoza pues se ubica en el monasterio de Cogullada. Allí
pasaba algunos días nadando con el agua templada y, y dando paseos agradables.
Después las últimas semanas quedaba con una amiga para ir a
su piscina que es la de la Granja, allí pasábamos la mañana. Nos bañábamos 2
veces y después comíamos un helado refrescante para apaciguar el calor. Estas
han sido las no vacaciones que no he tenido.
S.A.